Juan José Aizcorbe

Salvar el Delta del Ebro.

La regresión, la inundación y la intrusión de agua marina

Intervención en Pleno Congreso de los Diputados 27 de Febrero 2024.*

Muchas gracias, señora presidenta.

Señor Cruset, no vea en mis palabras ningún ataque personal, no es mi estilo, si es capaz de distinguir ello de la crítica política obligada a la que nos debemos para dar luz ante la confusión que algunos grupos, como el suyo, herederos políticos de asociaciones corruptas de antaño, como CiU, fenecidos sin gloria, que pretenden como plañideras exigir lo que no han hecho cuando les tocaba y era su obligación.

Lo cierto es que la gente del Delta de l’Ebre tiene la sensación de que los han abandonado, porque no son una prioridad para las administraciones ni del Gobierno nacional ni de la Generalitat de Cataluña, por supuesto.

Intervención Juanjo Aizcorbe en el Congreso de los Diputados, proponiendo el modelo holandés para el Delta del Ebro.

El Delta de l’Ebre vive una emergencia ambiental de primer orden como consecuencia de la falta de sedimento, sí, pero más aún por el efecto de los habituales temporales marinos, algunos de ellos devastadores. La regresión, la inundación y la intrusión de agua marina están ocasionando la pérdida irreversible de los humedales costeros de agua dulce y, como consecuencia, la desaparición de ecosistemas y las especies que los habitan.

Parte de la solución, sin duda, pasa por la ejecución inmediata y urgente que consiste en la gestión masiva de arenas del fondo del lecho de mar mediante dragas marinas para devolver a las playas su amplitud y restaurar la función medioambiental perdida. El conocido modelo holandés, un sistema acotado económicamente, eficaz y probado.

Sorprende que las instituciones que más responsabilidad tienen a priori en la protección de los ecosistemas y sus especies -las ONG, el parque natural, parte de la comunidad científica y ecologistas de diverso pelaje- son quienes se oponen a toda actuación en la línea de la costa por sus teóricos criterios ecológicos, cuando saben que, de no actuar, se producirá la total desaparición de estos espacios naturales que pretenden defender y, con su inacción habitual, el deseo de devolver al Delta de l’Ebre al siglo XVII, sin la platge del Trabucador, sin la isla de Buda, sin humedales de agua dulce, sin gente y plagado de insectos calamidades, leyendas y enfermedades.

Hay instituciones que pregonan como única solución la posible gestión de los sedimentos retenidos en Mequinenza, conocedores del alto coste y de la ineficacia de esa pretensión a priori, habida cuenta de la incógnita de si bajaran sedimentos por el río Ebro, cuáles, y, de hacerlo, posiblemente tarde e insuficientemente.

Es un verdadero suicidio, según los expertos, para un delta único e incomparable, incumpliendo las directivas europeas de hábitats, aves y marco de agua, así como el Convenio de Ramsar, dirigido a la protección de los humedales, teniendo además la obligación moral y legal de evitar tal pérdida.

«…El Delta debe ser prioritario porque es la segunda zona reserva natural más importante de España. El Delta es único por su valor patrimonial, por su riqueza en biodiversidad …»

El Delta debe ser prioritario porque es la segunda zona reserva natural más importante de España. El Delta es único por su valor patrimonial, por su riqueza en biodiversidad y por las personas que viven en el territorio con todo lo que conlleva, y ustedes, señores de Junts, durante más de treinta años no han hecho nada.

Señor Cruset, habla de su vinculación con las Terres de l’Ebre. No se la voy a negar, por supuesto, pero, permítame, yo también la tengo. Durante más de doce años formé parte del consejo de administración de la empresa más relevante en el Delta de l’Ebre.

«… Conocí muy bien los trabajos en verano, poemas de sol, brisa y sal marina,… ,como cada año, cambian los cálidos atardeceres rojos,… por el gris y plata del cielo»

Conocí muy bien los trabajos en verano, poemas de sol, brisa y sal marina, las recolectas, los sufrimientos, las angustias que impedían el paso de remolques por los temporales que en los meses de septiembre, como cada año, cambian los cálidos atardeceres rojos de la manga del Trabucador por el gris y plata del cielo, y el mare Nostrum cuando despierta de su letargo, engullendo todo lo que encuentra a su paso, igual que ustedes, señores de Junts, los sucesores de la omertà de CiU, una tragedia para el Delta, una pesadilla irresponsable para Cataluña y un problema para la convivencia de España.

Muchas gracias.

(Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

_________________________________________

Compartir